Pobres Gentes – Fiodor M Dostoyevski

La primer novela de Dostoyevski fué un éxito casi instantáneo.  Escrita a mediados del Siglo 19, después de haber terminado sus estudios y de pedir su retiro de la Academia de Ingenieros en Petersburgo, trajo a su autor fama a los 25 años por considerarse la “novela social” por excelencia.  

El burócrata Makar Dievuschkin -en edad muy madura- establece amistad con la joven Varvara Aleksiéyevna, quien vive en el mismo complejo de apartamentos en un barrio modesto, más bien humilde.  La vivienda de uno tiene vista a la vivienda del segundo, y a pesar de la cercanía su relación es casi totalmente epistolar.   El vive en un cuarto improvisado al lado de la cocineta de un apartamento en el que le rentan a él -así como a otros- un espacio para vivir.   Ella habita un “cuartito, verdadero paraíso, de limpio, claro y acogedor”. 

Se escriben pequeñas cartas a veces más de 1 vez al día.  Hay un cariño sincero entre ambos, ella responde siempre y él siempre está atento de ella.

A pesar de contar con poco dinero, él intenta siempre ayudarla.  Le envía la carta con dulces, con flores, con cualquier cosa que la haga sentir bien.    La falta de ingresos suficientes los mantienen a ambos siempre en situación precaria, pero eso no los limita a transmitir un optimismo y ganas de vivir aunque sea con las pocas “copeicas” que acanzan a ahorrar.

Era la etapa de mayor represión del reinado del Zar Nicolás I.  El pueblo Ruso vivía en condiciones de pobreza, de gran represión por parte del Estado.  Con un Gobierno endeudado, desde años anteriores ya se habían empezado a crear focos de rebelión eminentemente campesinas, que incidían en el ánimo de los pobladores de las urbes Rusas.

Los Príncipes y miembros acomodados de esa Sociedad empezaban a decaer importantemente, perdían sus propiedades, sus títulos, y sus prerrogativas.   La infancia de Varvara transcurre alegremente en las propiedades de un Principe en el campo donde su padre es administrador, situación que cambia radicalmente cuando el Príncipe muere y sus herederos despiden al padre.  Llegando así a San Petersburgo, “cambiando días de Sol, claros y diáfanos, por lluvia y frío otoñal, mal tiempo y barro, amén de muchos seres desconocidos que tenían todos ellos una traza hostil, malhumorada y maligna”.  El padre pierde poco a poco la salud, los amigos, el gusto por vivir y un día cae enfermo y muere.

Por ello en Pobres Gentes los dos principales personajes reflejan una ansiedad como las que sólo causa la falta crónica de medios para solventar las más indispensables necesidades. ¿Se te enfermó un miembro de la familia? Pues acude a remedios caseros ya que no tienes la menor posibilidad de atención médica adecuada.   ¿Querías mejorar las condiciones de tu Hogar?  Pues espera a mejores momentos.

En sus primeros años en San Petersburgo Várinka (que así le llama él) conoce a un joven estudiante con mucha cultura que se hospeda en la misma pensión de ella, que después de buscar inútilmente un trabajo: “todos los días envolvíase él en su ligera capita para ir a buscar colocación…y siempre volvía a casa cansado, famélico,mojado de la lluvia y los pies húmedos” y que finalmente muere de tuberculosis

Por otro lado, la familia que le arrenda a Deviuschkin el pequeño y grasoso espacio a su vez tiene problemas: el padre es un burócrata despedido sin causa alguna, con esposa y tres hijos, con un miedo permanente a la vida y siempre en la miseria.    Sin poder encender un fuego decente que aligere el frío del ambiente Petersburgués.

Sin embargo, en la novela lo que permanece es el optimismo de que siempre vendrá un tiempo mejor, “donde comen dos, comen tres”.  El gusto por los libros es compartido, por la plática inteligente.  La impresión de las cosas bellas de la vida -aún en un ambiente hostil y frío- que ambos reflejan en todo su intercambio, deja un sabor de gusto por la vida.

Secretamente se adivina un amor platónico de Makar por Várinka (así le llama de cariño él a ella) que va creciendo conforme pasa el tiempo.   Ella siempre gentil, le ofrece amistad, cariño.   Hasta que un día un señor Bukov le ofrece a ella matrimonio: llevarla a sus posesiones en la campiña esteparia, prometiéndole que va a ponerse “como una torta de gorda y sanota”, que es rico y que ella no necesitará más vivir en Petersburgo.  

¿Qué otra cosa podría hacer la pobre?  En este mundo nuestro, no importa la época ni el lugar, ¿no somos todos unos Deviuschkins, unas Alexseyevnas?   Si tu futuro es claramente obscuro, ¿no tomarías la primera opción que te prometa liberación?

No hay duda que Varvara Alexseyevna acepta el trato, Makar Deviuschkin sin fuerza se queda, sus cartas para siempre interrumpidas.  

El Mundo sigue su curso invariablemente.

2 respuestas a Pobres Gentes – Fiodor M Dostoyevski

  1. Azucena Rubio dijo:

    Me gustaría poder tener la novela completa para leerla

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